viernes, 16 de mayo de 2008

El sí del no

Una simple ilusión,
Quizá una broma del pensamiento;
Una que no estoy dispuesto a dejar.
Si tu andar no me favorece,
Lo he de aceptar,
Algo que hace tiempo sé;
Algo que hace tiempo acepté.
Te miraré desde las sombras,
Sin bombos ni platillos;
Solo con una sonrisa afable,
Con los ojos distraídos.

Caesar

1 comentario:

Anónimo dijo...

Lo que tú deseas amar, yo lo observo temerosa, presintiendo tu futuro, dibujando el mió a cada paso que doy, con cada nuevo amanecer, con cada crujir de mis huesos cansados. Mientras, me visto despacio los recuerdos, y me vuelvo adicta a soñar despierta, y justo cuando el cielo sigue siendo azul, el poeta sigue ausente, de abrazos, de ternezas para mis alas. En tanto él, sigue armado de amor y de días soleados, jugando a bailar letras con su sexo, aventando piedritas a la realidad, mientras que yo, sigo reservándole un lugar en el corazón que nunca llegara a ocupar, finalmente las fiestas terminan, y los nubarrones se aclaran, hoy creo que va llegando la vejez a mi alma desnuda.

Twinkle, twinkle, twinkle, little star (Fredrika Stahl)